HISTORIA
¿Qué hubiera pasado si Colón no hubiera llegado a lo que hoy es República Dominicana en su primer viaje? Creo que nada. En esa época, otro de aquellos intrépidos navegantes hubiera seguido la misma ruta, que pretendía encontrar otro camino hacia las Indias.
Pero Colón tuvo la fortuna de llegar primero, aunque no supo dónde llegó.
Luego de 72 días de navegación, el 12 de octubre de 1492, el marinero Rodrigo de Triana divisó tierra, lo que calmó los ánimos de una tripulación ya cansada, desesperanzada y al borde de un amotinamiento. Es fácil imaginar lo que sentían luego de dos meses y medio de ver solo agua y las mismas caras.
Don Cristóbal provocó lo que nunca hubiera pasado por su imaginación: el encuentro de dos mundos.
Pro y contra
Este acto tiene diversas lecturas, primero los tradicionalistas que celebran la fecha como un verdadero descubrimiento y la contraparte que considera el inicio de uno de los más grandes genocidios que ha tenido la humanidad. Nuestra educación, con base española, nos enseñó que la llegada de los conquistadores nos “civilizó”, pues nos legaron la religión y la palabra.
Hoy, en muchas partes se celebra el Día de la Raza, (otros lo llaman de la hispanidad) con una serie de actos que rescatan los valores criollos o nacionales.
En varias partes
Manabí, tierra fiestera por excelencia, no podía dejar pasar por alto la recordación de este día, que en muchos lugares los han hecho coincidir con otros festejos, como el caso de la antiquísima parroquia Charapotó.
En Charapotó, desfilar por las calles el 12 de octubre, recordando el Día de la Raza, es costumbre desde hace más de 50 años y de la organización se encarga el personal de la escuela fiscal Charapotó. Su directora, Paulina Muñoz, recuerda que desde 1950 celebraba la fecha con un desfile al que acudían todas las escuelas de la zona, tanto urbana como rural.
Criolla bonita
La elección de criolla bonita era uno de los números más esperados, puesto que la niña que conseguía el título, presidía una fiesta infantil, a la que se daban cita casi todos los niños del pueblo. Se repartían dulces, se entonaban canciones, se representaban dramas y temprano los niños regresaban a sus casas.
El desfile tiene temática diferente: los niños salen disfrazados de indios, españoles, montubios, turistas y ahora hay quienes desfilan con trajes modernos, como Superman, cuenta la directora.
Entre las representaciones destaca la muerte de Atahualpa, como el signo vivo de las raíces ecuatorianas.
Ahora, el desfile tiene menos participantes porque el presupuesto escolar ha disminuido, dice la profesora Muñoz, quien comenta que la fiesta empieza a los 8 de la mañana con el desfile de los niños y termina a las 3 de la madrugada, del día siguiente, con un baile popular para los mayores, para festejar a la madre criolla bonita.
Folclor
Francisco García, también profesor escolar, dice que cada 12 de octubre se impone lo folclórico en Charapotó para destacar la identidad de la región. En la escuela Charapotó se organiza una kermés, donde hay juegos, música y bailes tradiciones y la venta de comida de la región. “Aguado de gallina, ceviches de pescado, caldo de bolas y dulces, son de las cosas más esperadas”, anota García.
Picoazá también
En la parroquia urbana Picoazá, de Portoviejo, también se celebra el Día de la Raza.
Concitando la atención de toda la población, desde hace más de 50 años hay una celebración iniciada por el director de la escuela Carchi Imbabura, Gregorio Molina.
El presidente de la Casa de la Cultura de Picoazá, Alfonso Suárez, señala que todo empieza porque la parroquia no tenía fecha cívica que celebrar y haciendo honor a su tradición indígena, de la que están orgullosos, se escogió ese día, en el que se realizan desfiles y otros actos tradicionales.
Antes, el acto era público y nocturno, pero evolucionó con el pasar de los años.
Sin cambio
Varias entidades del cantón han tratado de cambiar la fecha y las actividades, a lo que se han negado los pobladores de Picoazá, quienes ya sienten como propia esa fecha, aunque la recordación de la llegada de Colón a América traiga a la memoria saqueos, robos y destrucción, explica Suárez.
Lo que hay que resaltar es ese pasado indígena que se nota en la gente de la zona y eso es lo que celebramos, dijo.
En fin, nadie podrá olvidar la hazaña de Colón, unos la seguirán defendiendo y otros la condenarán de por vida. Pero lo que se mantendrá, por mucho, es la celebración del Día de la raza, tan ligado al sentir popular de varias comunidades rurales manabitas.
Hay mucho tiempo para seguir bailando.
HOMENAJE. A lo largo de Europa y América hay monumentos que recuerdan a Cristóbal Colón por su célebre primer viaje.