Pedro Vincent Bowen. E-mail: pedrovincent@yahoo.com
Recomendaciones al interventor
La salida poco honorable de TIDE (de Puerto Manta), es irreversible. Atrás han quedado (pisoteados) los “pergaminos” con que se presentaron los “primeros operadores portuarios del mundo” con el membrete de Hutchison.
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Domingo, 8 Marzo 2009 19:30
Eldiario.com.ec Y, mientras debemos esperar un año para que la concesión resucite, o se traspase a otro operador, o vuelva a APM la administración del Puerto (de acuerdo a lo que dice el contrato), analicemos un poco el tema. Sin agredirnos. Ni insultarnos. Ni achacarnos. Porque esa, es la peor manera de solucionar un problema.
Primeramente, quien asuma (definitivamente) el papel de Interventor de TIDE (ya van tres que desisten), tiene que revestirse de absoluta probidad. Con la mira puesta en los altos intereses del país. Comiéncese por contratar una auditoría externa solvente para escarbar las entrañas oscuras de TIDE, de la cual se desconocen sus verdaderos accionistas (escondidos detrás de compañías creadas en “paraísos fiscales”, como Islas Cayman, donde circulan libremente los dineros negros del planeta).
Hablando de los accionistas, me acabo de enterar que en los libros contables de TIDE (someramente revisados) y en los registros de la Superintendencia de Compañías ¡no existe las acciones de APM! Ahora entiendo por qué TIDE nunca entregó a la APM el 5% por ciento de las supuestas “acciones privilegiadas” que constan en el Contrato de Concesión. O séase, que nuncamente hemos sido socios de los chinitos, tal algunitos creían (mos)…
¿Queréis saber, queridos (as) fans, en qué se gastó alegremente TIDE la plata (30 melones) que ahora exige que el Estado ecuatoriano le devuelva? Un poco, en la grúa “repintada”. Otro poco, en el maquillaje de la plataforma del muelle de aguas profundas. Algo más, en la adecuación del edificio de operaciones. Otro tanto, en viajes alrededor del planeta, comelonas, bebelonas y bailongos de ejecutivos e invitados (as). Más, “bonos navideños” entregados a quienes pusieron sus empeñosos empeños para lograr la concesión. Y el grueso, en los sueldazos de los jefezazos y una frondosa burocracia (260 empleados) que se consumió el mayor bocado en salarios, como el del gerente Pablo Gallo (Paúl Gallie en galés) a quien S.M. Rafico I le dice “borrachoso bailarín” que ganaba 15.000 dolaretes mensuales, fuera del arriendo de la casa donde vivía, choferes, carros, seis guardaespaldas, la colombiana, etc.etc.
Otra recomendación que hago al Interventor: revise (si acaso existe) la lista de periodistas (supuestamente) asalariados o (supuestamente) invitados por TIDE a viajes al exterior para que Manabí conozca en quien confiar y viceversa.
Por último, una primicia: Hasta el viernes pasado se han presentado 33 aspirantes al cargo de gerente de APM. Pero (el infaltable), esta vez no podemos equivocarnos al elegir al ejecutivo para que no vuelva a pasar lo que está pasando.
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