Jorge Briones Villenas
María José Tejeda
Cantante cultivada en diez años de concienzuda formación entre ritmos, instrumentos y compositores en la bella Europa. Regreso a nuestro país, su país, a pasar un largo período de tiempo, indefinido pero con proyección de irradiar su música, su estilo y su experiencia en varias presentaciones. Lo hizo en Quito, en Guayaquil, varios sitios de la geografía nuestra. Cómo no íbamos a tenerla en Jipijapa, tierra de su madre y abuelos.
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Martes, 16 Junio 2009 21:48
Eldiario.com.ec Hace 6 años, en forma espontánea nos deleitó con un show lleno de ritmos variados.
Hoy promociona junta a Donal Reggnier, guitarrista e instrumentista francés, su segundo CD, que titulado “Al cantar tus flores”, reúne además de la tradicional música nacional conocida pero reformulada en sus notas e instrumentos, otras creatividades de su autoría.
Acompañada de un selecto grupo rítmico, que convoca a siete músicos en cuerdas, piano, viento y percusión, días pasados deleitó a Jipijapa con su talento, voz cálida y profesionalidad, dejando un eco de dulzura, satisfacción y encanto entre las personas que tuvieron la suerte de asistir a las 2 horas de canciones orquestadas en octeto, sexteto, cuarteto y tríos que dejaron apreciar el valor interpretativo de cada talento, siempre sirviendo de marco y fondo a la voz de María Tejada que envuelve y anima a las almas.
“Al cantar tus Flores, es el perfume sonoro de las huellas de los que fueron antes y que, vuelven ahora con todo el espíritu de las montañas y el mar a través de esta cosecha de canciones que ya hicieron historia y que aún hoy nos alimentan; María ha hecho su aporte dándole al canto nuevas posibilidades interpretativas, buscando acercar este género al movimiento de la canción latinoamericana y el jazz”. Son aseveraciones críticas de Fabiola Lema, en la presentación en la CCE. en Quito.
El Salón de la ciudad parecía Viena, un lleno de oídos finos y atentos, unas manos prestas al aplauso y al final una taza de café Bolívar y el CD a la orden. Con voluntad y deseos, estos actos pueden ser costumbre bimensual si nos proponemos.
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