CRISIS POLÍTICA
Alertan a nuevo gobierno hondureño de posible aislamiento internacional
Repudiado por casi todos los países del mundo y por organizaciones internacionales, el gobierno cívico militar de Roberto Micheletti, que se instaló el domingo por la fuerza en Honduras, resiste presiones externas e internas.
|
TEGUCIGALPA Fuerzas policiales, con el apoyo de gases lacrimógenos, vehículos blindados y dos helicópteros, desalojan a varios piquetes de simpatizantes del depuesto presidente Manuel Zelaya que interrumpían el acceso a la Casa presidencial
|
|
Además |
En esta sección: |
|
|
|
Martes, 30 Junio 2009 21:46
Eldiario.com.ec Miles de hondureños que exigen la restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya protestaron ayer frente a la Casa Presidencial, desafiando así a las Fuerzas Armadas que, según medios extranjeros apostados en Tegucigalpa, los reprimió, dejando como saldo sesenta heridos.
Micheletti era presidente del Congreso y juró el domingo como presidente interino después de que los uniformados secuestraran a Zelaya en la sede de la presidencia y lo llevaran por la fuerza a Costa Rica. Micheletti declaró un inmediato toque de queda, pero activistas y dirigentes de organizaciones sociales que simpatizan con el presidente depuesto no se amedrentaron y expresaron su indignación frente a la casa de Gobierno.
Los medios de comunicación siguen controlados por los golpistas y no transmiten los sucesos que agitan al país centroamericano.
Apoyo de socialistas
En tanto, Zelaya viajó de San José a Nicaragua, donde participó de una reunión extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). "En Honduras hay un solo presidente y es el que está frente a ustedes", reafirmó Zelaya ante el mandatario venezolano Hugo Chávez, su aliado principal en la región, su par nicaragüense, Daniel Ortega, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez.
Los países miembros de la ALBA decidieron retirar sus embajadores de Tegucigalpa hasta que se restituya en la presidencia a Manuel Zelaya.
Chávez respaldó enfáticamente a su colega y pidió a sus pares de la región que no se queden en una mera condena. "Exigimos gestos de solidaridad con el pueblo de Honduras y su presidente", abogó el líder venezolano.
Managua se erigió así en sede de las reuniones en defensa de Zelaya. Más tarde llegaron a la capital nicaragüense el presidente boliviano, Evo Morales, y el mexicano Felipe Calderón, que viajó con la canciller hondureña, Patricia Rodas.
La funcionaria había sido secuestrada y golpeada en su domicilio el domingo, y llevada a México.
El derrocamiento se concretó después de que Zelaya decidiera desafiar una negativa de la Corte Suprema de Justicia para realizar una consulta popular en la que los ciudadanos expresaran si aceptaban o no elegir en noviembre, junto a los comicios generales, delegados para una Asamblea Constituyente que reforme la carta magna. Los críticos del presidente sospechan que se trata de una maniobra de Zelaya, que viró del centroderecha a la izquierda, para perpetuarse en el poder más allá de 2010.
Tras el secuestro del presidente, el Congreso se reunió, presentó una falsa renuncia de Zelaya alegando problemas de salud, y designó por unanimidad a Micheletti como presidente provisorio hasta las elecciones de noviembre.
Comentarios