MANABÍ
Carnaval llega a su extremo
Daniel Barberán, de 19 años, dice estar disfrutando del carnaval al máximo. Sin embargo, su testimonio resulta paradójico al confesar que tras la farra su cuerpo termina resentido de bailar y trasnochar. “Pero sarna con gusto no pica”, destaca, argumentando que la diversión vale la pena.
| |
Además |
En esta sección: |
|
|
|
Martes, 16 Febrero 2010 18:00
Barberán revela que por ratos no soporta el calor y que a veces pasa hambre por estar farreando. Además que amanece con picadas de moscos y que su piel está que arde de tanto sol. A pesar de ello, asegura que no siente esas molestias como tal “porque nada de eso se compara con la ‘joda’ que se vive por estos días en San Clemente, (en Sucre)”, agrega.
Como Barberán, son muchos los jóvenes que disfrutan del feriado sin quejarse de las molestias. En ese grupo también está Erick Zambrano, de 20 años, quien llegó desde el viernes a San Clemente.
Zambrano es de Portoviejo y está en el balneario charapotense con un grupo de amigos que, al igual que él, no se quejan de nada sino de aprovechar cada minuto en farrear.
“El ambiente aquí en San Clemente es increíble. Aparte uno se encuentra con gente de todas partes”, indica.
De todas partes
Ese testimonio de Zambrano resulta real con Isabela Soria. Ella vino de Guayaquil junto a su familia, como tradicionalmente lo hace en cada carnaval. Dice que escoge las playas manabitas, especialmente San Clemente, porque en este balneario tiene muchas amistades y que el ambiente le parece natural y relajante.
Aunque Valeria Chila, de 16 años, no destaca la naturalidad de San Clemente, sino su ambiente festivo extremo, coincide con Soria al decir que escoge ese balneario porque la mayoría de sus amigos de Calceta, de donde es oriunda, llegan allí.
Riesgo extremo
Pero si de diversión extrema se habla, no se puede dejar de mencionar al balneario de agua dulce que hay en el sitio Puerto Loor, en Rocafuerte, donde jóvenes audaces se lanzan desde el puente que cruza el lugar. Estos “trapecistas” son parte del atractivo del sitio, en el que también hay comida típica manabita y una pista amplia para los que desean bailar. Además hay resguardo de la policía y personal de la Defensa Civil.
Masiva
asistencia
Tanto San Clemente como Puerto Loor muestran un ambiente similar al resto de los balnearios de la provincia, en cuanto a número de visitantes.
Según reportes extraoficiales, el sector hotelero manabita copó toda su oferta.
Entre tanto, lejos de saber de reportes, Barberán se toma un descanso en la playa porque hoy es el último día de carnaval y quiere disfrutar la farra de esta noche. Mañana estará de vuelta en su natal Chone. Allí verá si la "sarna" pica o no.
Comentarios