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Eran las 03h00 de ayer cuando comenzaron a emanar aguas negras de las tuberías y el líquido ingresó a las viviendas de Andrés Mero, Luis Mero, Gloría Mero, Eugenio Castro Mero y más de ocho casas del sector.
Afectación
“Era un ambiente insoportable”, dijo en tono enojado la ex concejala Gloria Mero, quien ayer a las 09h30, en compañía de varios hermanos, aún seguía barriendo los cuartos de su casa donde ingresaron las aguas servidas.
Mero expresó que es una irresponsabilidad que no haya nadie en la estación de bombeo durante las noches y un atentado contra la salud el rebose de aguas servidas.
El mismo trabajo realizaban los hijos de Bienvenido Mero.
Para los moradores de este sector el problema surgió porque no se bombearon normalmente las aguas servidas desde la estación ubicada frente a la playa hasta los reactores anaerobios de Los Tamarindos y Los Ángeles.
“No es por las lluvias que ocurrió este problema, sino por un descuido de quien cuidaba la estación de bombeo”, aseguró Alberto Mero.
Esa madrugada los afectados fueron hasta la estación de bombeo para informar a quien le tocaba guardia sobre el problema, pero no había nadie cuidando.
Eso lo ratificaron los policías de Jaramijó, quienes en compañía de varios afectados fueron hasta la vivienda de un obrero municipal para que bombeara las aguas negras y así parar los derrames de heces fecales en las calles y casas del barrio La Isla.
“Pedimos a la alcaldesa de Jaramijó que tome acciones inmediatas porque es una irresponsabilidad no dejar a nadie cuidando la estación de bombeo”, dijo Humberto Mero.
Para que no haya mal olor, un obrero municipal entregó cal a las familias afectadas.
Hasta las canchas que tienen diez centímetros de alto se llenaron de aguas servidas.