La Marea
Después de seis días fue hallado
Hace seis días sus familiares no sabían dónde se encontraba, pero ayer lo hallaron "en un lugar que nunca pensaron", dijo María Moreira, una de sus hijas.
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Viernes, 12 Marzo 2010 17:00
eldiario.com.ec Luis Alberto Moreira, de 73 años, tiene problemas mentales y estaba desaparecido desde el domingo 6 de marzo. Sus familiares informaron que era la sexta vez que se perdía. Él vive en el barrio Cuba.
La búsqueda
Desde el día de su desaparición familiares y amigos dieron aviso a la Policía. Explican que buscaron en lugares cercanos a su domicilio, pero no obtuvieron resultados hasta que el martes, en la tarde, una de sus hijas recibió una llamada diciendo que lo habían observado caminando por el sector conocido como Los Pozos de la Sabana; recibieron en total tres llamadas confirmando la aparición del señor. Nelly Moreira, hija, dijo que por varias horas tuvieron que explorar porque el lugar se caracteriza por tener muchos árboles que cortan la visibilidad. Sostuvo que buscaron machetes y un carro que les prestaron también fue necesario para localizar a su padre.
En el hospital
El hombre fue llevado al hospital Rafael Rodríguez Zambrano en una camioneta, donde también se transportaban todas las personas que fueron protagonistas de la búsqueda. Luis Alberto llevaba los ojos cerrados, sus hijas lloraban porque según decían tenía seis días sin comer. Finalmente, cuando se encontraba dentro del área de emergencia, sus ojos se abrieron y él recuperó literalmente la razón, ya que debido a su condición no reconocía a ninguno de los miembros de su familia. Los médicos dijeron que Moreira se encuentra estable y no necesitaba ser ingresado al hospital.
El cuerpo
El cuerpo de Luis Moreira reflejaba los días lejos de su hogar.
Desapareció con un sombrero, una camisa, zapatillas y una pantaloneta, y sólo apareció con esta última, agregó su cuñada mientras ayudaba a sus familiares a reclamar que lo atendieran rápido. La espalda del anciano se encontraba llena de picaduras de mosquitos y sus pies con lodo. Aunque no es la primera vez que se aleja de su hogar, sus hijas esperan que no vuelva a ocurrir lo que hace seis meses no sucedía.
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