El Ecuador suspendió las negociaciones que mantenía con el Banco de Importaciones y Exportaciones de China (Eximbank) para la consecución del financiamiento para la construcción de la Central hidroeléctrica Coca Codo- Sinclair. La negociación quedó sin efecto, una vez que se cumpliera el plazo (15 de marzo) establecido por el presidente de la República, Rafael Correa.
La ministra de Finanzas, María Elsa Viteri, explicó que no se pudo establecer un acuerdo debido a que el banco chino establecía fuertes exigencias. “Nos han pedido condiciones que nunca al país se las habían pedido… No vamos a ceder en nuestra soberanía y no vamos a ceder ante el maltrato chino ya que la intención era de mantener otro tipo de relación”, indicó la ministra Viteri en declaraciones a la Agencia Pùblica de Noticias de Ecuador y Suramérica (ANDES).
Sin embargo, el Gobierno analiza otras alternativas y, a través del Ministerio de Electricidad y Energía Renovable se iniciará “de inmediato un nuevo proceso licitatorio con financiamiento incluido”, informó el ministro Coordinador de Sectores Estratégicos, Galo Borja, quien estimó que el proceso técnico y financiero podría demorar entre cuatro y seis meses.
“La meta es no retrasar la obra”, enfatizó Borja al anunciar que para la licitación se han pronunciado ya algunos interesados provenientes de Corea, Inglaterra, España, Rusia e Irán.
La negociación entre el Banco de Importaciones y Exportaciones Chino (Eximbank) y el Gobierno ecuatoriano, para la consecución del financiamiento de la construcción del proyecto Coca Codo-Sinclair, ha llevado más de ocho meses por lo que el mandatario ecuatoriano emplazó su concreción.
Entrevistado por ANDES, el embajador de la República Popular China en Ecuador, Cai Runguo, indicó que la negociación requeriría un plazo mayor al 15 de marzo ya que “para el Eximbank la conformación de un fideicomiso como garantía es algo nuevo y por ello necesita más tiempo para estudiar la propuesta”.
Además, reconoció que “es natural y comprensible encontrar discrepancias tomando en cuenta que se trata de la primera negociación de este tipo que se realiza entre dos países tan distantes y con culturas y sistemas legales distintos”.
En esa ocasión, dijo que “la puerta de negociación, por parte de China, siempre está abierta, pero hay que entender que ambas partes tienen que compartir el riesgo”. Explicó que el Eximbank es una entidad financiera comercial y que, como cualquier otra entidad de ese tipo requiere respaldar su crédito.
Pero, frente a la posibilidad de que no se concrete el acuerdo, Runguo indicó que se continuará trabajando en otros proyectos. “Nosotros estamos en capacidad de ofrecer un camino más amplio de cooperación bilateral. Tanto el Gobierno como la empresa china tienen interés de realizar proyectos de cooperación en el Ecuador”, mencionó.
El Gobierno ecuatoriano expresó su primer rechazo al proceso el 1º de diciembre del año pasado, cuando el Jefe de Estado manifestó que el país ha sido maltratado pues las condiciones exigidas por la entidad financiera china eran atentatorias a la soberanía ecuatoriana.
Y es que, según Correa, por cada día que no opera la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (2 mil megavatios), el país gasta en importación de combustibles alrededor de $ 2 millones para reemplazar esa energía.
Ecuador requiere una inversión de $1.979 millones para financiar el proyecto hidroeléctrico. El 15% ($296,8 millones) del costo total será financiado por el Gobierno ecuatoriano, mientras que el 85% ($1682,1 millones), con recursos extranjeros.
El proyecto tendrá una capacidad instalada de 1500 megavatios y será construida por la empresa china Sinohydro la cual, destacó Cai Runguo, mantiene millonarias inversiones para concretar los trabajos preliminares.
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