editorial
Afectación por el invierno demanda de la participación de todos
En estos tiempos en que el invierno muestra las falencias y la fragilidad de la infraestructura pública en Manabí vale recordar que para que la sociedad mejore es necesario que la gente pase a convertirse de habitantes en ciudadanos.
| |
Además |
En esta sección: |
|
|
|
Sábado, 20 Marzo 2010 00:00
eldiario.com.ec
Es lo que se llama construir ciudadanía.
El habitante espera que sus autoridades le proporcionen todo, incluso trabajo; defiende su espacio personal, no paga impuestos, no se preocupa por lo que ocurre más allá de su vecindario. Es el que cree que el municipio debe limpiar el portal de su casa y protesta cuando le piden que ponga de su parte.
El ciudadano ve en las necesidades una oportunidad de aportar al desarrollo de su pueblo. Se interesa por lo que ocurre en su ciudad, apoya a las buenas causas y une esfuerzos con otras personas para buscar soluciones. Es el que paga los impuestos y, si es menester, se ofrece a liderar acciones que beneficien a todos.
Para esto se requiere que los dignatarios y funcionarios representativos también cambien. No debe bastarles con detentar un cargo o recibir una cuota de poder. No es suficiente con que se llamen autoridades; deben actuar como líderes de verdad y enfocar su visión en las necesidades, potencialidades y problemas de la población.
Son los llamados a conducir a los ciudadanos a lograr metas en común.
Con 22 cantones y el 10 por ciento de la población ecuatoriana, Manabí tiene el potencial para convertirse no sólo en un polo de desarrollo sino en un impulsor del progreso del país.
El trabajo de construir ciudadanía requiere el consenso y la decisión política de gobernantes y gobernados. Cada uno, desde su propio rol, debe empujar a la misma dirección que los demás.
Comentarios