EDITORIAL
El control social no puede ser una farsa
El recientemente posesionado Consejo de Participación Ciudadana y Control Social debe demostrarle al país y a los ecuatorianos que no es un instrumento del gobierno de turno para consolidar el poder y manejo del Estado. Hay pocas esperanzas de que ocurra, pero sería fundamental para el país que se constituya en el verdadero organo independiente de representación ciudadana.
| |
Además |
En esta sección: |
|
|
|
Lunes, 22 Marzo 2010 00:00
eldiario.com.ec Sobre el denominado Quinto Poder existe una sombra de dudas producto de las críticas formuladas en los medios de comunicación y desde la oposición que ha cuestionado a los integrantes de la instancia por su cercanía con el Ejecutivo y el Movimiento Popular Democrático, pero sobre todo, por supuestas irregularidades en su estructuración.
Pero más allá de las observaciones, el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, está posesionado; y ahora, hay que exigir que no incumpla sus objetivos constitucionales, que honren la participación ciudadana y la razón de su existencia que es estructurar organismos independientes del poder político, de los grupos de poder y los intereses económicos. Esto es fundamental para construir democracia e igualdad social, para no permitir la concentración de poderes y crear estructuras de persecusión.
Como parte de la Función de Transparencia y Control Social debe impulsar la vigilancia de las entidades y organismos del sector público, pero, además, tiene que fomentar la participación
ciudadana y combatir la corrupción.
Si bien su obligación más publicitada es designar al Procurador General del Estado, las superintendencias de bancos, compañías y telecomunicaciones; Defensor del Pueblo,
Fiscal General del Estado, Contralor General, así como a los miembros del Consejo Nacional Electoral, Tribunal Contencioso Electoral y Consejo de la Judicatura, no es menos cierto que su papel permanente y también de largo plazo; es combatir la corrupción.
Si estas designaciones se hacen bajo la mesa, con amarres, presiones y calculos de poder, o bajo los intereses e influencia del gobierno o cualquier otro sector, su trabajo será un fracaso.
Es necesario entonces que exista transparencia en sus acciones, pero también rendición de cuentas.
Comentarios