Melvyn O. Herrera C. melvynherrerac@hotmail.com
La Fundación de Niños San Lucas
Para quienes tenemos sensibilidad espiritual y responsabilidad social, es imposible que no nos contagiemos por la ternura y el asombro; esto a propósito de que soy testigo presencial de los esfuerzos que realizan personas e instituciones, muchas de ellas que -en materia de bondad- creemos: “lo que hace la mano derecha que no lo sepa la izquierda”; son quienes de una manera u otra están relacionadas a la labor que desde hace 12 años tesoneramente viene realizando la entidad cuyo título lleva esta nota, FNSL, la que ha terminado por aliarme con su noble causa.
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Lunes, 22 Marzo 2010 00:00
eldiario.com.ec El asombro consiste en que nos negamos a pensar que la FNSL esté siendo interrumpida en su benéfica labor por acciones de entes y personas que -al contrario- deberían estimular las actividades y servicios que presta esta ONG, cuyo trabajo se proyecta a llenar el vacío existente en la provincia de un Hospital Pediátrico. Recordemos que en nuestro país de 14 millones de “ecuatoreños” el 42% son niños y adolescentes; de ellos, en Manabí tenemos 600 mil que están desprotegidos porque el ministerio respectivo, que solo cuenta con 3 establecimientos, no ha pensado aún construir el cuarto Hospital Pediátrico del país, que debería estar en esta provincia.
Hasta tanto, almas generosas impulsan la FNSL; una entidad sin fines de lucro que subsiste del trabajo y las donaciones privadas, nacionales y del extranjero, sin percibir partidas de los entes gubernamentales para su funcionamiento, cubriendo en algo este clamoroso olvido de quienes están obligados a velar por la salud pública del bien más preciado y futuro de la patria: la niñez y juventud; siendo así, ¿porqué no apoyarla, al menos, dándoles la tranquilidad que requiere su tarea?; esta pregunta, porque la actual administración municipal de Portoviejo ha revertido el comodato que obtuvo la FNSL sobre una edificación en desuso en la ciudadela municipal, vía a Crucita, donde la fundación está invirtiendo sus recursos en su remodelación, para servir; ¡comenzando a sus mismos actuales vecinos!
Los abusos que suelen ocurrir en los entes públicos por satisfacer el clientelismo político, obliga a los buenos administradores a realizar las debidas correcciones; esta generalización es la que de seguro debió haber motivado la citada medida que ahora perjudica a la FNSL; como toda regla tiene su excepción, esta es una, que sin duda tocará la sensibilidad y responsabilidad de los munícipes portovejenses que la revisarán, permitiendo que prosiga y se amplíe una benéfica labor que está a la luz de toda la comunidad.
Imposible creer que motivaciones perversas hayan fraguado este hecho, peor viviendo de un ente afortunadamente presidido por un médico, tal es el alcalde, quien como pocos conocen la problemática de la salud; lo que da seguridad de la urgente e inmediata rectificación que se impone.
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