Pamela Montalvo es una ninfa en la obra La Odisea de Homero. No se ríe de su vestuario, toma en serio su papel.
Mientras se prepara para salir al escenario ella, una alumna del Cuarto A del colegio María de la Merced, dice que antes leer una obra clásica griega le representaba todo un sufrimiento, ahora esta realidad ha cambiado.
Aprender mientras se actúa es una técnica nueva que varios planteles manabitas promueven. Los resultados están a la vista y son halagadores para los maestros, padres de familia y sobre todo para los estudiantes.
Celeste Rodríguez, magíster en educación, sostiene que esta nueva metodología implementada se basa en un enfoque comunicativo, el cual se focaliza más en el actuar, que en el decir con el lenguaje, a través de la interacción fundamentalmente.
Afianzar
la motivación
“Es obvio que el libro no se comprenderá en su totalidad, pero está comprobado que representar una obra será la motivación necesaria para que el alumno se interese y empiece a leer”, expresa Rodríguez.
Mientras que para Blanca Loor, directora del Área de Cultura del Colegio María de la Merced, la participación de los jóvenes es destacable. “Han asumido este desafío con responsabilidad”, dice.
En las obras literarias que pueden representarse la gama de recursos que los estudiantes pueden tener en un momento dado pueden ser interminables. Se puede ir de historias conocidas hasta que los estudiantes creen sus propias obras.
“Al actuar en público los jóvenes fortalecen varios talentos, pierden el miedo escénico. Los disfraces que se utilicen son elementos visuales que ayudan a explicar la historia”, señala Rodríguez.