Tras el pago de una fianza de 50 dólares, fijada por la jueza Cuarto de lo Penal de Guayas, Zoila Alvarado, los policías implicados en la desaparición de tres electrodomésticos incautados como evidencia en el caso de estafa masiva de María Luisa Benavides recuperaron su libertad.
Inicialmente, Alvarado dispuso la liberación de uno de los gendarmes, pero este lunes, pidió que el resto de policías imputados queden libres.
La instrucción fiscal en contra de los policías fue abierta, en primera instancia, por el fiscal del Guayas, Héctor Vanegas, quien los imputó por supuesto hurto. Sin embargo, se inhibió de seguir conociendo el caso porque la infracción le correspondía investigar a la Unidad de Delitos contra la Propiedad, a cargo de Alexandra Castro.
Esta última también se excusó de conocer la causa por considerar que no tenía competencia, y la trasladó a la Segunda Corte Distrital de la Policía. Según Castro, los uniformados gozan de fuero porque el presunto delito que se investiga ocurrió cuando se encontraban de servicio.
Los policías involucrados se entregaron el lunes de la semana pasada y acusaron al fiscal Vanegas de violentar sus derechos, al habérselos implicado en el robo sin haber sido investigados.
La desaparición de los electrodomésticos sucedió entre el 2 y 4 de noviembre pasados, mientras los policías resguardaban una bodega, ubicada al sur de Guayaquil. El local pertenece a Benavides, quien es la principal sospechosa en el caso de estafa y captación de dinero que tramita Vanegas.
Junto a ella, hay otras 19 personas que han sido imputadas por los presuntos delitos, de las cuales solo han sido detenidas cuatro.