El presidente de Ecuador, Rafael Correa, abandonó la euforia inicial sobre el referendo del sábado al ver que en sus dos propuestas principales, la creación de un comité para reformar la Justicia y un consejo para regular ciertos contenidos de la prensa, el país está dividido a la mitad.
Con el 44 % de los votos escrutados, el "sí" gana al "no" por márgenes en general estrechos en siete preguntas, pero pierde por siete décimas en la que plantea crear un órgano para regular los contenidos sexuales, violentos o discriminatorios de la prensa.
Organizaciones de periodistas afirman que ese consejo se podría usar para "censurar" a los medios privados, con muchos de los cuales Correa mantiene una relación de confrontación, mientras que el mandatario señala que la meta es mejorar la calidad de la información.
El "no" también gana, por dos décimas, en la propuesta de crear un comité temporal para reformar la Justicia.
Esta es la pieza clave del referendo, pues a través de ese órgano Correa ha prometido hacer una depuración de magistrados y acabar con la deficiencia y "corrupción" en el sistema judicial.
La oposición mantiene, por su parte, que se trata de una medida que acaba con la independencia de la función judicial y con la que el mandatario amasará más poder.
Según la ley electoral, las propuestas se aprobarán o rechazarán por cualquier margen, por pequeño que sea.
El "sí" mantiene una ventaja de entre 1 y 8 puntos porcentuales en las otras preguntas, que tratan temas tan diversos como la ampliación de la prisión preventiva y la prohibición de los casinos.
Las autoridades electorales han reconocido que hay problemas "numéricos" en la mayoría de las actas, por lo que el proceso de cómputo se augura lento.
La misión de observación de la Organización de Estados Americanos (OEA) atribuyó hoy esos problemas a la falta de capacitación de los miembros de las mesas y dijo no contar con evidencia de fraude.
Los resultados han dado alas a la oposición, que ha hecho campaña sin una figura aglutinadora que le hiciera contrapeso a Correa.
El foco más potente de rechazo a las preguntas ha venido de antiguos colaboradores del presidente, que han criticado el referendo desde la izquierda.
Gustavo Larrea, uno de los fundadores del oficialista Movimiento Alianza País y exministro de Correa, afirmó que lo ajustado de la votación demuestra que el mandatario ha perdido fuelle electoral.