Ecuador terminó de pagar la deuda que mantenía con el Fondo Monetario Internacional (FMI), según lo confirmó ayer el presidente de la República, Rafael Correa, quien aseguró además, que con ello se acabará la relación entre el país y el organismo multilateral de crédito.
El presidente Rafael Correa (i), es recibido por el vicepresidente venezolano, Jorge Rodríguez (d), a su llegada al aeropuerto Santiago Mariño, de la Isla de Margarita
Eldiario.com.ec Correa indicó que el pasado jueves se canceló los últimos nueve millones de dólares al FMI, con lo que ratificó que la decisión de su Gobierno es cortar todo vínculo de dependencia con organismo internacional. “No queremos saber más de esa burocracia internacional”, enfatizó.
En relación con el Banco Mundial (BM), Correa reiteró que el Ecuador seguirá recortando su deuda con este organismo internacional y procederá a la expulsión de su representante en el caso de que no se den “explicaciones satisfactorias” sobre por qué, en el 2005 se “retuvieron 100 millones de dólares que fue aprobado”.
Dijo que esta actuación fue “como un chantaje” por su decisión cuando era ministro de Economía, de reformar la Ley del Fondo de Estabilización, Inversión y Reducción del Endeudamiento Público (Feirep). “Nosotros no vamos a aceptar chantajes de nadie”, advirtió el Presidente, quien calificó como “nefasta para el país” la actuación del organismo internacional.
Rumbo a Venezuela
Luego, Correa viajó a Venezuela para participar en la Cumbre Energética Sudamericana, que tendrá lugar en las islas Margarita, junto a sus ministros de Relaciones Exteriores y Comercio Exterior, María Fernanda Espinosa, y el ministro de Energía, Alberto Acosta.
Asimismo, Correa, que regresará hoy a Ecuador, estará en Venezuela con el presidente de Petroecuador, Carlos Pareja Yanuzzelli, y con la secretaria de Comunicación de la Presidencia, Mónica Chuji.
Correa arribó al mediodía al aeropuerto internacional Santiago Mariño, de la isla venezolana, siendo recibido por el vicepresidente venezolano, Jorge Rodríguez, y donde calificó de “ineludible” la unión de América del Sur y aseguró que es “hora” de concretar ese objetivo.
Reserva baja a USD 2.492,4 millones
La Reserva Monetaria de Libre Disponibilidad (RMLD) bajó a 2.492,4 millones de dólares el pasado viernes, informó ayer el Banco Central. La cuenta se había situado en los 2.555,9 millones de dólares el pasado 5 de abril, después de haber cerrado marzo en 2.182,4 millones de dólares.
La reserva monetaria disponible de Ecuador se nutre de los ingresos que generan las exportaciones petroleras, así como de los desembolsos que hacen al país los organismos multilaterales de crédito.
El Gobierno usa la RMLD para pagar amortizaciones e intereses de su deuda exterior y para efectuar importaciones que requiere el sector público. Además, la reserva monetaria sustenta la circulación del dólar estadounidense, divisa que adoptó Ecuador en 2000, en sustitución del sucre, la antigua moneda nacional, que dejó de circular después de más de un siglo de vigencia.
En busca de la unidad
Previo a su viaje a Venezuela, Alberto Acosta, ministro de Energía, había indicado que espera que la energía sea la ansiada “palanca” que permita cristalizar la integración regional.
“Es una tarea en que están empeñados los países de América Latina desde hace muchos años atrás pero que, al parecer, en esta última época, con los vientos de cambio que soplan en la región, se podría cristalizar”, dijo el Ministro.
Además, que “la integración energética es indispensable para nuestros países. No se trata sólo de unir tubos y cables, no se trata sólo de sumar cifras económicas sino de ir dando paso a una integración política que requiere la región”.
“La energía podría ser esa palanca tan esperada para que se cristalice esa integración de los pueblos de América”, indicó.
Por su parte, el ministro de Economía, Ricardo Patiño, aspira que la Cumbre permita cristalizar una efectiva integración de los países latinoamericanos en materia económica, con la creación del Banco del Sur como égida, para el cual es decisiva la participación de Paraguay y Brasil.
Patiño considera que solo una efectiva integración entre países latinoamericanos permitirá dejar a un lado la dependencia y las exigencias de organismos multilaterales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI).