Yadira permaneció internada dos días en la sala de mujeres del hospital Rafael Rodríguez Zambrano. La estadía allí le preocupó, pues aseguró que las cucarachas se paseaban libremente.
El director de esta casa de salud, Carlos Loor, está conciente del problema. Mencionó que una de las razones por la cuales estos insectos ingresan al hospital son los alimentos que los familiares llevan a sus enfermos. “No podemos impedir el ingreso de comida”, dijo.
Directivos del nosocomio han formado un comité de vigilancia. La finalidad es encontrar una solución no solo a la erradicación de insectos, sino a que se cumpla la limpieza diaria en el hospital.
Flérida Gómez, quien llevó a su hijo de 13 años de edad a emergencia, mencionó que al hospital llega con desconfianza: “Pienso que mi niño pueda contagiarse de otra enfermedad”, dijo.
Las cucarachas trasmiten gran cantidad de agentes patógenos (estreptococos, salmonela), que afectan directamente al hombre.
Loor sostuvo, que existe la posibilidad que se eliminen los veladores ubicados en los cuartos, pues allí, dijo, es que los enfermos guardan alimentos que atraen a las cucarachas. En reemplazo de ellos ubicarán repisas de maderas.
Que los auxiliares de cocina, tenga que subir los alimentos para los pacientes por las escaleras, es otra de las ventajas que tienen las cucarachas para quedarse en los pasillos del hospital. En los próximos días serán habilitados los ascensores para que faciliten el trabajo.
Pero las cosas no quedan allí, los mosquitos también hacen de las suyas. Las áreas a las que más llegan son pediatría y ginecología.
Existen convenios con el Área de Salud No 2, para un fumigado más freccuente.