El Comité Ejecutivo de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) anunció ayer que solicitará a la FIFA la suspensión del veto a la disputa de partidos oficiales de selecciones en ciudades situadas a más de 2.800 metros sobre el nivel del mar.
“Una vez más ha primado el sentido de solidaridad y comprensión entre todos los países”, afirmó el presidente de la CSF, Nicolás Leoz, en rueda de prensa ofrecida tras la reunión del Comité para tratar esa restricción.
La FIFA rectificó el jueves, la resolución del 27 de mayo, en la que situó en 2.500 metros de altitud de las ciudades que pueden albergar los partidos oficiales, para ampliarla a 2.800 metros con un techo de hasta 3.000 metros.
El secretario general de la CSF, Eduardo Deluca, destacó la “unidad de criterios” entre las 10 asociaciones nacionales” y afirmó que la rectificación de la FIFA ha dejado entrever que “quizá falten elementos para tener una resolución más elocuente” sobre los efectos negativos de la altura en los jugadores.
Investigaciones
Aclaró que la suspensión de la medida “es hasta tanto los países afectados (Bolivia y Perú) puedan ahondar en estudios científicos para determinar la conveniencia o no de la práctica del fútbol en ciudad de altura”.
En la primera resolución de la FIFA, anunciada el 27 de mayo en Zúrich, el veto afectaba a estadios de Bogotá y Quito, mientras que la segunda impedirá que las selecciones de Bolivia y Perú jueguen sus partidos de las eliminatorias para el Mundial del 2010 en La Paz y Cuzco, respectivamente.
Rechazo Musical
La Orquesta Sinfónica del Ecuador y un coro se presentaron, en la montaña de Cruz Loma, en rechazo a la decisión de la FIFA.
Juego presidencial
El presidente de Bolivia, Evo Morales (c), también rechazó esa decisión jugando fútbol a 6.000 m sobre el nivel del mar.