Olga Pilligua no se siente cómoda. Las moscas han invadido su casa desde hace varios días. Ayer, mientras preparaba el almuerzo para sus hijos y nietos, en el barrio Juan Domo de la parroquia Calderón, trataba de que los insectos no cayeran en los alimentos.
Tapar ollas y todos los alimentos se ha vuelto indispensable. La mayoría de ciudadanos tienen el mismo problema.
El comercio también está afectado. César Cedeño, vendedor de jugos señaló que es imposible vender porque los insectos están invadiendo la parroquia. Los restaurantes han disminuido las ventas totalmente.
Las afectaciones también llegan a las escuelas. En la Ernesto Mendoza, los estudiantes no reciben clases desde hace varios días. El plantel se ubica cerca de una granja avícola.
En el área de mariscos del mercado el problema es peor. Los mesones están llenos de moscas.
Reunión urgente
Ayer a las 10h00, en el Sindicato de Choferes, los integrantes de la junta parroquial, junta cívica, representantes municipales y grupos ciudadanos analizaban y buscaban solución al problema.
No se sabe de dónde llegan tantas moscas a Calderón. Algunos culpan a la cercanía de dos granjas avícolas y otros al camal parroquial. Hay quienes lo atribuyen al cambio de clima, la basura, la insalubridad en el mercado y hasta al uso del alcantarillado pluvial con aguas servidas.
Inocencio Palma dijo que sus hijos están enfermos con problemas intestinales y denunció que la insalubridad es insoportable.
Palma pidió a las autoridades de la Empresa Municipal de Aseo y Servicios Públicos de Portoviejo (Emasep) que realicen la limpieza en el alcantarillado pluvial y sanitario y que el Servicio de Erradicación de la Malaria (SNEM) se encargue de fumigar todos los barrios.
Rosario Macías, presidenta de la junta parroquial, indicó que la reunión decidió dar un plazo de 8 días a las autoridades para que haya soluciones o se declare la emergencia sanitaria.
Además exigir la fumigación, un acta para que se cierren las dos granjas que existen cerca de zonas pobladas, y que se termine con las conexiones de aguas negras clandestinas que contaminan el río.
Agustín Casanova, que llegó en representación de la municipalidad, dijo que informará a la alcaldesa y será ella quien tome decisiones urgentes porque es un caso muy delicado.
Los dirigentes de la parroquia se reunieron ayer en la tarde con el jefe político de Portoviejo, Barón Hidrovo, y le expusieron los pedidos. Se buscará dar solución, dijo la autoridad. El gobernador, Vicente Véliz, quien no pudo estar en la reunión, también se comprometió a buscar soluciones.