La parroquia San Mateo desde hace seis meses tiene lista la infraestructura para abastecerse de agua potable, pero la Empresa de Agua Potable y Alcantarillado de Manta, EAPAM, no entrega el servicio hasta que los abonados legalicen la línea y compren el medidor.
Esta medida, que busca evitar las guías clandestinas y las consecuentes pérdidas, afecta a las 70 familias que, según la EAPAM, han legalizado las líneas y no tienen acceso al servicio. La parroquia tiene más de mil familias que se abastecen a través de tanqueros.
Junta
administradora
El gerente de la empresa, Víctor Espinoza, dijo que la población de San Mateo es “muy compleja” por lo que el directorio aprobó en primera instancia entregar la administración a la Junta Comunal de la Parroquia, a la que se entregaría el metro cúbico de agua en 50 centavos.
El costo final para el abonado será determinado por la Junta en base a un estudio económico de la EAPAM, para que no se perjudique a los usuarios, indicó Espinoza.
Al momento la empresa ha instalado un macro medidor de 4 pulgadas en el sector del tanque elevado para controlar el consumo de agua en San Mateo.
La comunidad
Los habitantes piden que la empresa de agua brinde facilidades para pagar el medidor, pues la situación económica no les permite hacerlo al contado. Si no es así nunca vamos a recibir agua potable por tubería, dijo Lorenzo Franco, dirigente pesquero. La inversión de Corpecuador tiene que justificarse con la entrega de agua potable, agregó.