El mercado local está inundado de juguetes, pero no todos son los ideales para que los niños desarrollen sus capacidades.
Ellos necesitan reparar, hacer y desarmar cosas u objetos a fin de entender y explorar su propio mundo. Es por esto que expertos recomiendan que a la hora de comprar juguetes los padres deben considerar si son didácticos o no.
Explica Dolores Briones, docente parvularia, que los juguetes deben tener un concepto positivo y deben adquirirse de acuerdo con la edad de los pequeños. Los juegos violentos están descartados.
“También es importante el lugar donde juegan. Los niños de tres o cuatro años se entretienen mejor en la arena, porque ahí desarrollan sus destrezas motoras”, dice Briones.
Los más buscados
Entre los juguetes didácticos con más aceptación constan: cubos de madera, títeres de manopla con personajes divertidos, instrumentos musicales simples, juegos de matemática en tablero, rompecabezas artesanales y los clásicos legos.
A criterio de Carlos Pino, de la empresa de juguetes Lartizco, los juegos manuales tienen una gran aceptación en la actualidad. “Ahora los juguetes musicales son muy valiosos para los niños de dos años en adelante, porque ellos desarrollan la percepción del sonido”, dice.
Añade también que es importante la supervisión de los adultos y que los juguetes sean adquiridos de acuerdo con las edades de los niños.
La meta
es aprender
En definitiva, la finalidad de este tipo de juguetes es incentivar a los niños para que asimilen los conocimientos de aquello que explicado teóricamente por otro les parece tan lejano a su realidad.
Con esto se reafirma al juego como gran aliado del aprendizaje. Jugar con las dificultades es una forma natural, amena y propia del lenguaje e intereses infantiles. Y es que entre otras características, en el juego se puede encontrar: una actitud exploratoria ya que el niño ensaya, intenta, imagina, fantasea, adapta, combina y crea.