Las viviendas construidas para los maestros en varias comunidades rurales del cantón San Vicente, no pueden ser habitadas por los profesores porque a la mayoría les faltan los baños, el contrapiso y otras obras menores, denunció el supervisor de educación en la zona, Honorato Intriago Vera.
Las trece viviendas prefabricadas y las obras para armarlas tuvieron un costo total de 59.271 dólares, según informa la página web del municipio. El proyecto fue ejecutado mediante convenio entre la Municipalidad de San Vicente, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi).
Según el supervisor fiscal, de las 13 casas apenas están habitadas dos o tres, y no están cumpliendo el objetivo que es evitar la ausencia de maestros en las escuelas rurales que tienen un solo profesor fiscal.
Inversión
El proyecto de vivienda para los maestros de escuelas unidocentes consta en el informe de obras ejecutadas en el año 2006 por la administración municipal de Walther Cedeño. El sitio de internet detalla que el cabildo aportó con 20.280 dólares, mientras que los dos ministerios desembolsaron en conjunto 38.991 dólares.
Agrega que las comunidades que deberían beneficiarse son once: La Mocora, Cabuyal, Valle de Hacha, Tabuchila Abajo, Tabuchila Arriba, Río Canoa, Boca de Remojo, La Humedad, Muyuyal, Rosa Blanca y Barlomí Chico; pero -según Intriago- “no las usan los profesores” por que no están terminadas.