Desde que se aplicó en los buses de transporte intercantonal e interprovincial el sistema de cierre de puertas con adhesivos, hasta llegar a un control, muchas personas han optado por esperar los vehículos en la autopista del valle “Manabí Guillem”.
Esto, si bien ha dado vida a esas zonas, es también un riesgo para los usuarios del transporte que son asaltados por delincuentes que aprovechan que no hay vigilancia policial en las intersecciones del paso lateral con las vías a Manta y a Crucita.
En la vía a Manta, dueños de un comedor y un puesto de agua de coco son testigos de los atracos que se cometen a los usuarios.
Además, la falta de semáforos en el sector es evidente, ya que las personas tienen que cruzar corriendo la carretera, para evitar ser atropellados.
Sandra Peñarrieta, dueña del comedor, dijo que a diario hay robos. Los fines de semana y feriados es cuando mayor cantidad de personas llegan al lugar. En la vía a Crucita el panorama es casi similar, aunque los atracos se dan en menor proporción porque hay más gente.
Juan Tello, jefe de la Jefatura de Tránsito de Manabí, indicó que los pasajeros no tienen porqué ir a estos lugares exponiéndose a un robo, inclusive sus vidas por ahorrar unos minutos. “Deben acudir a la terminal terrestre para mayor seguridad”, añadió. Dijo que no hay plan de semaforización para el paso lateral.
Pero aquellos que se quedan señalan que ganan tiempo, pues dejan un bus y toman otro enseguida. Por ejemplo, alguien que viene de Guayaquil y va a Chone se queda en el paso lateral y cambia de bus.