Superviviente donde murió Diana siente presiones del 'más allá'
El único superviviente del accidente en el que murió Diana de Gales, el ex guardaespaldas Trevor Rees, aseguró hoy que sintió que Mohamed Al Fayed le presionaba para que recordara lo ocurrido en los últimos momentos de la tragedia.
Rees explicó en la investigación judicial sobre la muerte de la princesa que el magnate egipcio, que le contrató como guardaespaldas de su hijo Dodi, que también murió en el suceso, le instó a recordar un misterioso flash en el túnel del puente parisiense del Alma minutos antes del siniestro, el 31 de agosto de 1997.
El testigo, conocido antiguamente como Trevor Rees-Jones, que perdió el segundo apellido tras su divorcio, iba en el asiento delantero del Mercedes conducido por Henri Paul, que también murió.
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Jueves, 24 Enero 2008 18:29
Eldiario.com.ec
"Personalmente sentía en aquella fase... presión para que recordara lo que había ocurrido", dijo Rees, que logró salvarse, pero sufrió la fractura de todos los huesos de la cara y graves heridas en el pecho, informó la agencia de noticias británica PA.
Tras insistir en que no conserva recuerdos veraces de los últimos momentos de la tragedia, el ex guardaespaldas explicó que en sus reuniones con el magnate egipcio éste le sugería posibilidades, como la existencia en el túnel de un flash que causó el accidente.
La idea de que un flash de luz cegadora causó que el conductor perdiera el control del vehículo es un puntal clave en la teoría de Al Fayed sobre que Diana fue víctima de un complot orquestado por los servicios secretos británicos para que no se casara con Dodi por ser musulmán.
En la vista de hoy también testificó un médico de urgencias que atendió a Diana tras el choque, quien negó que se hubiese intentado retrasar de forma deliberada el traslado de la princesa al hospital para causarle algún daño.
En su declaración mediante vídeo-conferencia desde Alemania, el doctor Jean Marc Martino aseguró que se siguieron los procesos habituales y que se aseguró de que Diana estaba estabilizada antes de moverla.
La ambulancia del doctor Martino llegó al lugar del siniestro a las 00:40 del 31 de agosto, 17 minutos después de la primera llamada de emergencia.
El médico constató que tanto Dodi como el conductor habían muerto y que otro equipo médico estaba tratando a Rees, que estaba gravemente herido.
Martino reconoció a la princesa, a la que encontró agitada y a la que puso un suero.
Cuando fue sacada del coche, Diana sufrió una parada respiratoria y tuvo que ser reanimada.
Cuando el equipo médico la metió en la ambulancia, la presión sanguínea de la princesa disminuyó, por lo que fue necesario administrarle un medicamento para contrarrestar ese efecto, pero cuando el médico la desvistió se dio cuenta de que tenía una herida grave en el pecho.
La ambulancia, con escolta policial, dejó el lugar a la 1.41 de la mañana, cuando la presión de la princesa se había elevado, pero tuvo que detenerse de nuevo en un punto próximo al hospital debido a la caída de sus constantes vitales.
Al ser preguntado por qué se detuvo el vehículo, el médico explicó que temían que la princesa hubiera sufrido un paro cardiaco y apuntó que es muy complicado reanimar a un paciente en esas condiciones cuando la ambulancia está en marcha.
Finalmente, la princesa llegó al hospital a las 2.06 de la mañana y, a pesar de los esfuerzos de los médicos, murió unas pocas horas más tarde.
La investigación judicial, que comenzó en octubre pasado, trata de esclarecer si la muerte de la princesa fue producto de una conspiración o un accidente.
Dos investigaciones policiales previas, una en Francia y otra en el Reino Unido, concluyeron que el suceso se debió a un accidente causado porque Paul conducía muy rápido y bajo la influencia del alcohol. EFE
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