Sin camisa y vistiendo una pantaloneta negra, Miguel (nombre ficticio), a sus nueve años maneja el cuchillo como un experto.
El niño eviscera pescado en Playita Mía. “Por cincuenta centavos se lo entrego limpiecito”, ofrecía a una señora que acababa de comprar un dorado. A la mujer le pareció muy caro y se fue.
Miguel trabaja en la playa de lunes a sábado, desde las 05h00 hasta las 12h00. Cada día reúne entre 3 y 5 dólares. El año pasado abandonó la escuela para ayudar a su madre que se dedica al lavado de ropa y a sus tres hermanos menores de 7 años.
Entre risas dice que no tiene la intención de volver a la escuela, pues en la playa gana dinero.
Problema en sectores
A lo largo de la playa de Tarqui y Los Esteros hay más niños que trabajan como desbuchadores de pescado y cargadores de alimentos para las embarcaciones. Otros se dedican a la venta ambulante de mariscos.
Isabel Palma, coordinadora en Manabí de la Fundación Desarrollo y Autogestión, señaló que un breve diagnóstico realizado por ellos en el sector de Playita Mía y Los Esteros determinó que allí hay más de 100 niños que trabajan y la cifra va en aumento.
Una vez que estos menores llegan a cumplir 15 años suelen convertirse en pescadores. Entonces, abandonan definitivamente los estudios.
Palma indicó que los problemas más graves están en el cantón Jaramijó y la parroquia San Mateo, donde niños de 10 y 11 años se hacen a la mar para pescar en faenas que duran hasta una semana, exponiéndose a peligros en el océano.
El año anterior, en San Mateo, un niño de ocho años se ahogó cuando la lancha en que pescaba con su abuelo se volteó. El hombre sobrevivió.
Isabel Palma manifestó que la Capitanía del Puerto conoce sobre este tema. También expresó que el Consejo Cantonal de la Niñez, encabezado por el municipio, no trabaja en ningún proyecto de rescate infantil.
El Diario intentó tener la versión de los representantes del Consejo de la Niñez, pero durante tres días no se encontró a ningún funcionario en la oficina.
Cristian Munduate, representante de la Unicef, quien estuvo en Manta, declaró que las autoridades deben prestar la atención un poco más al trabajo infantil.
Dijo que Unicef junto a la Fundación Desarrollo y Autogestión, y algunas empresas privadas como Telefónica, están desarrollando programas de rescate que buscan insertar a los menores en las escuelas con becas, por lo que están estudiando el tema de los niños de la playa.
Palma informó que una investigación determinó que en Manta trabajan 104 niños en horas de la noche.
OPINIONES
Isabel Palma
Fundación Desarrollo y Autogestión
“El problema en las playas es grave; sin embargo, las autoridades locales no están haciendo nada para rescatar a
los menores”.
Cristian Munduate
Representante de Unicef
“Todos debemos arrimar el hombro para erradicar el trabajo infantil. Queremos el apoyo de las autoridades para los proyectos”.