A Emilio Meza, vendedor de agua de coco, le es indiferente la presencia o ausencia del puesto de operaciones avanzadas (FOL) que mantiene el Gobierno de Estados Unidos en Manta.
Él dice que los militares norteamericanos nunca se han tomado un agua de coco en su carreta pues todo lo que consumen lo importan.
Cada persona tiene su criterio sobre la permanencia del FOL, cuyo convenio terminará el próximo año.
El municipio ha convocado a los ciudadanos de Manta para debatir esta tarde la conveniencia de que el FOL se mantenga o salga de la ciudad. Para ello se hizo una invitación pública a través de un medio de prensa local.
La figura de una consulta popular no se ajusta en este tema por la elaboración de la nueva Constitución, según declaraciones del alcalde Jorge Zambrano.
El pronunciamiento será presentado a la Asamblea Constituyente.
Opiniones
En un sondeo en las calles de Manta, El Diario encontró que de diez personas consultadas, tres se pronunciaron en contra de la renovación del convenio.
Pamela Mantuano, quien perdió a su hija hace 8 años en un accidente de tránsito cuando viajaban a Quito a apoyar la presencia del FOL, dijo que no tiene resentimiento pero considera que el puesto debe salir cuando se acabe el convenio. "Ellos no cumplieron con generar plazas de trabajo. Así como hay ciertos beneficios, también hay perjucios como el hundimiento de barcos pesqueros", mencionó.
Víctor Hugo Delgado, ciudadano mantense, comentó que el trabajo de los norteamericanos ha sido positivo y por ello sería bueno que se renueve el convenio por 10 años, con la condición de que construyan bodegas de frío en el puerto y aeropuerto, un arco detector de metales para la terminal aérea, entre otras obras.
Enrique Delgado, otro mantense, dijo que el FOL debe quedarse para construir el alcantarillado sanitario.