La viceministra del Interior y Justicia de Colombia, María Isabel Nieto, señaló hoy que "nadie quiere que Íngrid (Betancourt) muera", en alusión a declaraciones del defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, sobre el delicado estado de salud de la ex candidata presidencial, rehén de la FARC.
"Eso nadie lo quiere" añadió la viceministra, y admitió que la "situación no es fácil" para Betancourt, en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde febrero de 2002.
El defensor del Pueblo reveló que la "información de que disponemos es que su estado de salud es muy, muy delicado. Se han venido deteriorando sus condiciones físicas y de salud" y precisó que Betancourt sufre de leshmaniasis y hepatitis B.
La viceministra Nieto, en declaraciones a periodistas, afirmó que "estamos ante un grupo terrorista que tiene secuestrados en la selva en condiciones de salud deplorables".
Eso, subrayó la funcionaria, "tiene el rechazo, que ha sido unánime" porque el secuestro "no tiene justificación alguna".
El defensor Pérez dijo que Betancourt fue atendida en febrero pasado en puestos de salud de las localidades de San José y El Retorno, en el departamento sureño del Guaviare.
"Me da rubor", señaló Pérez, "pero alguien me dijo que sus características físicas no distan mucho de la de los niños de Somalia".
El presidente del Partido Conservador colombiano, Efrain Cepeda, por su parte, dijo que es "lamentable" si se comprueba ese estado de salud de la ex candidata presidencial, que también tiene nacionalidad francesa.
El partido Conservador, dijo Cepeda, "ha venido reclamando la liberación, sin condiciones, de todos los secuestrados, incluida Betancourt, como la de los políticos, soldados, policías y de todos los 750 secuestrados que tienen las FARC".
Según el comandante de las Fuerzas Militares el general Freddy Padilla de León, los servicios de información siempre han manejado "informaciones según las cuales la ex candidata ha estado en distintas regiones del país".
Padilla de Leon dijo que lamentaba "que se informe un mes después de haber ocurrido", para facilitar la "asistencia humanitaria que esta persona, en condiciones físicas tan deplorables, demanda".
Según declaraciones de autoridades del Guaviare a la prensa, no existe ninguna certeza sobre el verdadero estado de salud de Betancourt y se está investigando en los centros de salud del departamento por si hubiese algún registro de atención a la secuestrada.