TRABAJOS
Ir al mercado de Tarqui es una odisea
Un individuo con tatuajes, en camisetilla y pantaloneta, se le acerca a María Lucas (nombre ficticio). El sujeto le ofrece cinco choclos por un dólar.
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VENDEDORES El desorden es uno de los puntos que todavía no se supera en el mercado de Tarqui. Los comerciantes ambulantes se cuentan por cientos |
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Sábado, 19 Abril 2008 21:45
Eldiario.com.ec
María le dice que no. La última vez un falso comerciante con similares características le arranchó la cartera.
Entre empujones por la avalancha de personas que llegan a este lugar, ella avanza con dirección al área de carnes. De pronto, un hombre que pedalea un triciclo la mira, y de su boca salen frases como "mamita rica". Ella lo ignora y entra donde venden carne. "Venga mi reina, a 1,70 le doy la libra", le dice un carnicero, mientras otro, del puesto de a lado, saca una botella de entre un montón de papeles. Aparentemente contiene agua y en un vaso pequeño le sirve un trago a su compañero.
"¿Quiere sólo pulpa?", pregunta el vendedor, y María dice que sí. Entonces, el comerciante alza su mano derecha y baja un gancho con la carne. La pone sobre un mesón sucio y la vende, mientras se escucha el aullido de un perro que es ahuyentado del lugar.
Pelea y robo
A la vuelta, María llega al sector de mariscos. Entre gritos de los vendedores y olores fétidos por la acumulación de basura, compra una libra de pescado. Sale por la calle 103, y en la esquina del mercado, dos mujeres con vestimentas provocativas se insultan y amenazan con golpearse mientras sus amigas las separan. Junto a ellas, a lado del estacionamiento de la cooperativa de taxis Tarqui No 3, un lustrabotas es acusado de haberle robado una funda de compras a un anciano. Los guardias de seguridad llaman a la policía pero el auxilio no llega. Un curioso le asegura a uno de los vigilantes que el sujeto es "campanero". Al final, el difamado se levanta y se va. María se asusta al ver un cuchillo en la cintura del acusado.
Los pasos de la mujer son más acelerados por irse del mercado. Corre el peligro de algún atropellamiento, ya que la falta de un policía de tránsito caotiza el flujo vehicular. Llega a la parada de buses y se marcha a su casa.
Regeneración alejada
Gonzalo Cuenca, presidente de la Unión de Comerciantes de Tarqui, aseguró que no se puede controlar el orden en este centro de abastos. Señaló que a pesar de que cuentan con 21 guardías de seguridad, hay problemas, por lo que está de acuerdo con el proyecto de regeneración que quiere ejecutar el Municipio de Manta.
El dirigente manifestó que la mayoría de los vendedores desea trabajar en mejores condiciones. Sin embargo, hay un pequeño grupo de comerciantes que se opone a este cambio. Cuenca informó que la primera etapa de la regeneración empezará en quince días con los trabajos en la avenida 113.
Expresó que el objetivo de la agrupación es que todo el mercado y el sector comercial de Tarqui sea regenerado, por lo que aclara que no se oponen al desarrollo de la ciudad. Entre tanto, en el departamento de planificación indicó que en Tarqui no se puede hacer mucho por la resistencia de los comerciantes, quienes se oponen a los trabajos de regeneración, argumentando que no venderán nada.
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