La presencia de mesalinas y de homosexuales es constante en sitios más frecuentados de Manta, especialmente en la zona del malecón y la Flavio Reyes y calles aledañas, alrededores de los mercados y hoteles, entre otros.
Según los registros del Área de Salud No. 2, en Manta, Montecristi y Jaramijó hay 5.000 mesalinas y tres sitios fijos para trabajar: 2 en Montecristi y uno en Jaramijó. El prostíbulo que funcionaba en Manta, en la calle 105 de la parroquia Tarqui, fue clausurado por clandestino.
Entonces, la falta de sitios donde ejercer su labor ha llevado a las trabajadores sexuales a más espacios.
Operativos y policía
El comandante de la policía de Manta, Pedro Cozar, indicó que a ellos no les compete hacer este tipo de operativos sino al Comisario de Salud, “pues no hay una ley que prohíba estar en una esquina o sitio”.
“No podemos acusar a una persona de prostitución si no hay pruebas, pues mal estaríamos juzgando”, dijo.
Revisión quincenal
Roberto Ponce, de estadísticas del Área de Salud Nº 2, indicó que las mesalinas deben realizarse los exámenes profilácticos (VIH, enfermedades venéreas) cada 15 días, de acuerdo a lo que establece la ley. En caso de detectarse casos de SIDA, especialmente, se las reporta a la Dirección de Salud, para ser sometidas a vigilancia. Sin embargo, en la práctica, no hay control y la prostitución se ejerce libremente en las calles.