El "txupinazo" o cohete anunciador que será lanzado hoy domingo en Pamplona dará paso a nueve días de fiesta sin fin en los que decenas de miles de visitantes, muchos de ellos extranjeros, llenarán de rojo y blanco esa ciudad española.
El principal escenario de los festejos serán las calles, en las que a partir de las 08.00 hora local (06.00 GMT) tendrán lugar los encierros, universalizados por el escritor estadounidense Ernest Heminngway en su novela "Fiesta".
Los participantes, ataviados totalmente de blanco, con un pañuelo rojo al cuello, y como única defensa un periódico en la mano, se enfrentan muy de mañana al peligro que supone participar en las carreras con toros.
Suele haber heridos
En el kilómetro que separa la plaza de toros de los corrales, donde pernoctan los toros, cada año se viven las escenas más intensas protagonizadas por seguidores llegados desde las más lejanas latitudes.
En los encierros suele haber heridos por asta de toro y ocasionalmente muertos, como pudo observar el propio Hemingway, al que las fiestas de San Fermín le deben su aureola de acontecimiento internacional y las visitas cada año de miles de visitantes. Los estadounidenses figuran entre los extranjeros más asiduos a estas fiestas junto a los franceses, por su proximidad fronteriza, aunque también participan gran número de británicos, italianos, alemanes o neozelandeses.
El interés mundial por los encierros se aprecia en que serán transmitidos, además de por dos canales por diez cadenas europeas y por emisoras japonesas, chilenas y mexicanas. Y este año, por primera vez, se verán los encierros a través de dos pantallas gigantes instaladas en el recinto.