La mayoría oficialista de la Cámara de Diputados de Argentina convalidó ayer los impuestos móviles a las exportaciones de granos dispuestos por el Gobierno en marzo último y que desataron un conflicto con el sector rural.
Luego de más de 17 horas de debate, el proyecto impulsado por el Ejecutivo fue aprobado con 129 votos a favor y 122 en contra, tras lo cual los legisladores dieron el visto bueno a cada uno de los 26 artículos de la ley.
La iniciativa aún debe recibir el aval del Senado y cuenta con el rechazo de las patronales rurales, que han hecho múltiples protestas contra el esquema impositivo y tacharon de "insuficientes" los cambios introducidos en las últimas horas por los diputados.
Largo debate
A lo largo del debate, que se inició el viernes por la tarde, más de un centenar de los 257 miembros de la Cámara de Diputados dieron a conocer sus posturas sobre los impuestos, que ya habían sido analizados durante dos semanas por comisiones legislativas.
Durante la noche, el oficialismo anunció nuevas modificaciones al proyecto mediante el cual el Ejecutivo busca que el Parlamento ratifique las retenciones móviles a las exportaciones de soja, trigo, maíz y girasol.
Si bien la norma mantiene el esquema impositivo que rige desde marzo, amplía las compensaciones que ya había dispuesto el Gobierno para los pequeños y medianos productores, entre otros beneficios.
Posición se mantiene
Sin embargo, la oposición insistió en que la resolución debe suspenderse, tal como reclaman las cuatro principales entidades agropecuarias del país, que desde hace casi cuatro meses mantienen un duro pulso con el Gobierno por este asunto.
Tras la aprobación de los diputados, el sector rural valoró "lo reñida que fue la votación" en la que fue ratificado el polémico esquema de impuestos
"El apoyo que la mitad de la Cámara de Diputados dio a la postura del campo es altamente gratificante", declaró a periodistas el vicepresidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati.
En el recinto legislativo el debate estuvo plagado de polémicas entre diputados que se pronunciaron a favor y en contra del esquema impositivo, mientras que la aprobación del proyecto generó un ruidoso festejo entre los legisladores oficialistas.
El resultado de la votación también fue celebrado por miembros de agrupaciones afines al Gobierno, que permanecieron en las inmediaciones de la sede del Parlamento, que fue rodeada por un fuerte operativo policial. Por su parte, los líderes de las patronales agropecuarias siguieron las primeras discusiones por televisión.