Lewis Hamilton fue profeta en su tierra y silenció a sus críticos al ganar ayer el Gran Premio de Gran Bretaña, poniéndose al frente del campeonato mundial de pilotos.
El piloto británico, de la escudería McLaren Mercedes, se adueñó de la delantera desde la cuarta vuelta y terminó más de un minuto adelante del alemán Nick Heidfeld, de BMW Sauber. El brasileño Rubens Barrichello llegó tercero en el empapado circuito de Silverstone para su primer podio en cuatro años y el primero de Honda en la temporada.
Con su tercera victoria de la temporada, Hamilton tiene ahora 48 puntos en el campeonato de conductores, los mismos que el brasileño Felipe Massa y el finlandés Kimi Raikkonen, ambos de Ferrari. Hamilton se apoderó del primer sitio debido a sus mejores resultados en otras carreras.
"Es por lejos mi mejor victoria", declaró Hamilton tras saludar a los 90.000 espectadores que le dieron una ovación de pie tras su contundente triunfo con un margen de 68.5 segundos.
Cuestionado tras no sumar puntos en las dos últimas carreras, Hamilton cumplió con cabalidad frente a sus compatriotas en la que tal vez fue una de sus actuaciones más brillantes en su trayectoria s en la F1.
Massa último
Víctima de por lo menos cinco trompos durante la carrera, el brasileño Felipe Massa terminó en último lugar de los 13 conductores que concluyeron la distancia, sin cosechar un solo punto.
El escocés David Coulthard, en su último GP en Gran Bretaña antes de retirarse al final de la temporada, perdió el control de su monoplaza en una curva y tuvo que abandonar. Siete de los 20 que arrancaron no pudieron completar la distancia. El mundial proseguirá el 20 de julio con el Gran Premio de Alemania en Nuerburgring.