En Manta está aumentando, en estos días, la presencia de turistas de la Sierra, y también del Oriente, que llegan para disfrutar de las vacaciones escolares.
Rosa Sabando, educadora bilingüe oriunda de Morona Santiago es una de ellos. Viajó con sus compañeros de labores para recrearse en las playas de Manta. Dijo que le encanta el clima aunque, lamentablemente, sólo se quedará dos días.
Y ellos no son los únicos. También la ciudad puerto registra una considerable aumento de visitantes del extranjero que llegan atraídos por los comentarios de amigos y familiares que ya estuvieron aquí, o de lo que encuentran en internet.
Las playas son el imán para los viajeros de la Sierra y el Oriente, así como la gastronomía. A lo largo de sus malecones: El Murciélago y Tarqui, y en Los Esteros, se puede encontrar diversidad de platos elaborados a base de pescado y mariscos. La amabilidad de la gente es otro punto a favor que mencionan los turistas.
Punto en contra son los precios de alojamiento y de alimentación, que consideran exagerados en ciertos casos.
Aunque llegan no solamente para quedarse en Manta. Algunos grupos familiares y de empresas, contratan agencias de turismo que les ofrecen paquetes con recorridos a diversos lugares de Manabí.
La familia Tapia Sánchez aseguró que el puerto es hermoso pero también irán a conocer las playas del sur.
Hoteles
Los hoteles ubicados en el malecón de Tarqui y en la zona central de la ciudad en su mayoría tienen reservaciones de hasta el 80 por ciento.
Mariuxi Alcívar recepcionista del Hotel Boulevard de Tarqui, que administra tres hoteles, con 250 habitaciones en total, dijo que tienen reservaciones de grupos estudiantiles y de profesores. Aquí el costo día es 18 dólares, incluidos desayuno, almuerzo, cena y acceso a la piscina cuando es por grupos. En el hostal Goleta, una habitación cuesta 40,26 dólares, incluidos desayuno y uso de sauna, hidromasaje , etc.
GANANCIAS EN LA ECONOMÍA INFORMAL
El turismo llega y el comercio aumenta. Los paseos en lancha, las bananas acuáticas, elaboración de trenzas, restaurantes, ventas de bisutería, son varios de los servicios que ofrecen en El Murciélago.
Arturo Quimís ubicó un kiosco para la venta de ropa playera. “Estoy satisfecho por las ganancias que he obtenido”, afirmó. Trabaja por temporada y asegura que no ha tenido problemas con la Armada Nacional para renovar los permisos correspondientes.
Doris Ponce manifestó que el fin de semana pasado tuvo una ganancia de 100 dólares en la venta de gafas de en el malecón de Tarqui. Su hermana Sol Ponce ganó 70 dólares. “Nos ha ido bien, la mayoría de compradores son jóvenes y niños”, agregó.
Rosa Nazareno se dedica a hacer trenzas. Entre el viernes y sábado tuvo un ingreso de 35 dólares “Creo que en los próximos días el ingreso será mayor”, respondió.