Fuente: Ecuador inmediato.- El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, (foto) negó responsabilidad en los hechos o decisiones legislativas que desencadenaron en el feriado bancario y la consiguiente crisis bancaria del año 99, calificando a la cadena de gobierno respecto a esa crisis como “diarrea de mentiras”. Aseguró que su criterio fue contrario a que Filanbanco pase a manos de la AGD y que vía comunicados rechazó el feriado bancario y congelamiento de depósitos.
Asimismo, el burgomaestre rechazó participación en la marcha del “yo no me ahuevo” que sectores productivos de Guayaquil, junto a León Febres Cordero, la encabezaron para defender al ex banquero Fernando Aspiazu, quien terminara preso como consecuencia de esa crisis. “Jamás participé en la marcha a favor de Fernando Aspiazu. (¿Quién dice que ha participado?) La cadena mentirosa esa, que desgraciadamente los medios de comunicación deben sentirse muy incómodos de verse obligados a transmitir esa diarrea de mentiras”.
Nebot dijo que no participó de esos hechos de la siguiente manera: uno, oponiéndose a que Filanbanco entre a la AGD y pidiendo que se liquide de acuerdo a la anterior Ley es decir bajo la figura de la liquidación, además protestando el 8 y 12 de marzo contra el feriado bancario y la confiscación de depósitos vía comunicados remitidos.
Sostuvo que si está claro que es mentira lo que dicen (en la cadena) siempre hay que preguntarse por qué lo dicen y lo dicen por dos motivos; “primero: mientras ellos suben los precios de los alimentos yo los bajo, mientras ellos suben el desempleo yo bajo el transporte, mientras ellos prometen obras que no hacen yo hago obras que no prometo, eso les molesta, lamentablemente para ellos, yo me río de estas cadenas a mi me juzgó el pueblo Guayaquileño con dos elecciones multitudinarias y con dos respuestas multitudinarias a mis convocatorias, punto”.
Segundo, dijo, para ocultar esa vergüenza que durante estos últimos días “sufrimos en cuerpo y mente ajena, gracias a dios, todos los ecuatorianos, 200 artículos aprobados en dos días, el irrespeto más grande tratar la Constitución como si fuera una hoja volante, 200 artículos, baten el récord no de los 200 metros planos, sino de los 200 artículos malos”.
Finalmente rechazó, también, tener responsabilidad alguna en lo resuelto por la Asamblea del 98, incluida la tristemente célebre transitoria 42 que legalizó los préstamos de liquidez. “Yo no fui asambleísta no puedo ser parte de la asamblea que no formé, no dirigí ningún bloque en la Asamblea y puedo mostrar en qué convinimos nosotros con Oswaldo Hurtado y la DP, ojalá esa Constitución hubiera aprobado lo que convinimos que no lo aprobó, yo no he convenido ninguna transitoria de ningún tipo que eso es propio de asambleístas de última hora”.