La esquina de las calles Sucre y Ricaurte es denominada por los betuneros que allí trabajan como "la esquina del oído".
Y es que allí les toca escuchar de todo lo que pasa en la ciudad, porque sus clientes son personas que desempeñan diversas actividades.
Los siete betuneros que están ubicados en este sector de Portoviejo consideran que el hecho de estar asentados en el sitio exacto donde hace más de 30 años funcionó la esquina de Pérez, los convierte en confidentes y receptores de todo lo que se genera en la ciudad, tal como ocurrió con los propietarios de la farmacia La Salud.
"Nuestros clientes nos hablan de lo que pasa en la Asamblea, en el municipio y en los barrios", dijo Ramón Román, presidente de la asociación de betuneros Parque Central que fue creada hace cuatro años.
Mala racha
Estos betuneros trabajaban hasta hace dos años en el parque Central, pero por los trabajos de regeneración fueron reubicados al frente de este lugar.
Según Román, el cambio de sitio los afectó porque cuando estaban en el parque ganaban entre 8 y 10 dólares, y ahora si obtienen 5 dólares es mucho. Por esa razón la mayoría de ellos trabaja hasta los domingos.
Nombres
Los sillones para lustrar zapatos tienen nombres, así está las betunerías El Zancudo, Chicho, Ramón Antonio y El Molina ,entre otros.
Julio Molina, un betunero que empezó a trabajar a los 10 años, dijo que estos son los apodos de ellos, y que sus clientes los buscan por sus denominaciones.
OPINIONES
Julio Pincay
betunero
Trabajar con un sillón es más seguro, sin embargo extraño el cajón de madera porque con ese recorríamos la ciudad.
Ramón Román
presidente asoc. betuneros
Le vamos a pedir a la alcaldesa que nos deje retornar al parque porque somos una tradición en ese lugar.