El presidente mexicano, Felipe Calderón, pidió al Congreso acelerar la aprobación de una iniciativa para castigar con cadena perpetua a secuestradores de menores de edad, tras el impactante hallazgo del cuerpo del hijo adolescente de un conocido empresario.
En una iniciativa enviada al legislativo en marzo del año pasado, el Gobierno propone cadena perpetua también para los secuestradores que asesinen o mutilen a sus víctimas.
México es uno de los países con más secuestros en el mundo, según distintas organizaciones.
"No podemos permitir que el crimen organizado haga presa del miedo y del terror a nuestra nación," dijo el mandatario en un mensaje en la residencia oficial de Los Pinos.
El exhorto de Calderón se da después del secuestro y asesinato de Fernando Martí, un joven de 14 años e hijo de Alejandro Martí, empresario mexicano, en cuyo plagio estuvieron involucrados policías.
El secuestro, junto con la violencia de los poderosos cárteles del narcotráfico, es uno de los principales problemas de seguridad de México y se ha agravado año a año, así como la crueldad con la que los raptores tratan a sus víctimas.
En muchas ocasiones éstas son asesinadas a pesar de que los familiares pagan el rescate exigido por los delincuentes. A menudo los familiares no denuncian el secuestro por miedo a represalias, pero también por la ineficacia y corrupción de la policía, pues muchas veces agentes forman parte de las organizaciones criminales.
"No hay mayor agravio para la sociedad que un delito impune y es más indignante aún cuando los secuestradores, los delincuentes, son policías o están protegidos por policías," señaló Calderón. Actualmente, las leyes contemplan penas de hasta 70 años de prisión para secuestradores. Calderón destacó que el incremento de las penas incluye también a secuestradores que sean o hayan sido integrantes de instituciones de seguridad pública, a los que plagien a personas discapacitadas y a los que rapten a menores con la intención de llevarlos a otros países con fines de lucro.