Brazos abiertos, miradas expectantes, sonrisas buscando una respuesta que se sabe llega, abrazos y casi un año en tierra extraña pero que ya comienza a ser un poco la propia, por la calidez de su gente.
El aeropuerto Reales Tamarindos de Portoviejo se vistió de colores y alegría, porque ocho familias se convocaron para recibir a igual número de chicos que llegan desde otro país a vivir una experiencia que seguramente será inolvidable en sus vidas.
Una vida diferente
El programa de intercambio estudiantil Youth Understanding Ecuador (Comprensión juvenil), cuya cabeza en Portoviejo es Santiago Hernández, ha traído a chicos de secundaria para que tengan una vida diferente en algún sentido durante diez meses en la capital manabita.
Durante este tiempo, las familias de Portoviejo y Manta ganarán conociendo otras culturas y lenguas sin necesidad de salir de casa, ya que reciben una hija o un hijo adoptivo proveniente de otro país, en una relación que seguramente se convertirá en una experiencia grabada para toda la vida.
Sin ningún
interés
Santiago Hernández dice a El Diario que ser familia anfitriona no tiene fines de lucro ni costo económico, más allá de dar un techo y la comida diaria. Los gastos de educación de los estudiantes corren por cuenta de la fundación. Además, señala que no es una actitud interesada, porque recibir a un estudiante de intercambio no implica la obligatoriedad de enviar a un miembro de la propia familia.
Además, viendo los rostros sonrientes y expectantes de los padres y los hijos portovejenses y mantenses uno se da cuenta de que no hay otro interés que disfrutar de una experiencia vital única.
Después de retirar las maletas, los chicos estudiantes salen de la sala de ingreso del aeropuerto y se encuentran con globos de colores y abrazos. No por esperado, el recibimiento deja de ser emotivo, ya que por fin ven cara a cara a quienes han hablado por chat o teléfono los últimos meses, en el contacto previo. Una tarde luminosa y alegre les ha abierto las puertas a una gran experiencia de vida.
Sus nombres
Rahel Nicolet (Suiza)
Colegio: Liceo de las Américas
Jana Baur (Alemania)
Colegio: Latinoamericano
Geza Bodnar (Húngría)
Colegio: Miguel Iturralde
Luisa Kolan (Alemania)
Colegio: Arco iris
Kailsa Varsa (Finlandia)
Colegio: Pablo Zamora
Miriam Schlang (Alemania)
Colegio: Manabí Tecnológico
Terje Lepik (Estonia)
Colegio: Stella Maris (Manta)
Ella Spurina (Latvia)
Colegio: Manabí (Manta)
Fátima Álava
MADRE DE FAMILIA
“El hecho de que lleguen es ya una experiencia y en el caso nuestro, para mis hijas que están expectantes”.
Geza Bodnar
ESTUDIANTE HÚNGARO
“Me gusta Ecuador, he leído un libro sobre el país, yo tengo 16 años y esto me parece muy interesante”.
Presley Norton
PADRE DE FAMILIA
“Tenemos muchas expectativas, con la esperanza de que conozcan nuestra cultura y nosotros la suya”.
Santiago Hernández
COORDINADOR
“La organización respalda a los estudiantes que participan en sus programas, los selecciona y los prepara”.