Según Francisco Mera, de Locería Diana en Portoviejo, las vajillas están fabricadas en diferentes materiales, lo cual determina su calidad y resistencia. Las hay de bone china hechas de quarzo, restos de caolín y cenizas de hueso. Las de este material son normalmente blancas y muy traslúcidas. A pesar de su delicada apariencia son muy resistentes. También hay de porcelana china, que contienen el mismo tipo de materiales que las de bone china, pero sin restos de huesos, lo cual las hace menos traslúcidas. También están las de barro, ya sean barnizadas o satinadas. Hay de loza y de plástico, así como de aluminio, que son más informales.
¿En qué momentos se utilizan
los diferentes tipos de vajilla?
Mera menciona que las vajillas son una parte importante de los complementos típicos de la casa. Cada estilo y tipo está destinado a un momento concreto, y primero se selecciona la clase de vajilla según el momento culinario que se vaya a realizar: una cena, un almuerzo, un aperitivo o una merienda. "No es lo mismo utilizar, por ejemplo, unos platos de cerámica blancos con los bordes dorados que un servicio con estampados florales. El primero sería fantástico para una cena totalmente formal, mientras que el segundo sería excelente durante una merienda con los amigos", agrega.
Para tener en cuenta
Mera indica que otro detalle a tener en cuenta es el estilo de vida que lleva cada individuo, el número de personas que componen su familia, la cantidad de invitados que tiene frecuentemente y el tipo de reuniones y actividades que acostumbra a organizar. La gran variedad que existe en el mercado en cuanto estilos, colores y composiciones permitirán combinar las piezas con la decoración y crear ambientes desde lo más casual hasta lo más sobrio.
Francisco Mera
Locería Diana