Con agendas paralelas y discursos subidos de tono, el presidente de la República, Rafael Correa y el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot rindieron homenaje a la ciudad, que ayer celebró 188 años de independencia.
A las 07h45, Nebot y el prefecto de Guayas, Nicolás Lapentti, rindieron homenaje a los próceres de la Independencia del 9 de Octubre en el parque Centenario.
Una hora más tarde, arribaron al mismo lugar Correa y una delegación, en donde también colocaron una ofrenda floral.
Luego, Correa asistió a la parada militar, mientras que el gran ausente en ese acto fue Nebot.
Posteriormente, en la Gobernación del Guayas, Correa pronunció su discurso, enfatizando que “Guayaquil fue siempre progresista y jamás se atemorizó ni aceptó caciques”.
Además resaltó que la nueva Constitución está vigente para todo Ecuador y no sólo para las parroquias donde ganó el Sí.
Finalmente, el Mandatario recalcó que “el Gobierno de la Revolución Ciudadana jamás permitirá que aquellos que se creyeron dueños de Guayaquil y de la patria, negando el triunfo aplastante del Sí en cada rincón del país, con prepotencia, intenten desconocer la nueva Constitución y pensaron que pueden tener su propio sistema político en los pocos barrios que triunfó el No".
De su parte Nebot en su intervención dijo que “revolución no es llorar por los pobres, es hacer que los pobres dejen de llorar, revolución es no dormir como pobres sino que los pobres despierten cada día a una vida nueva, a una vida digna”.
“Los que votamos No y los que votamos Sí tenemos una discrepancia, vemos distinto la nueva Constitución, discrepamos en cuanto a qué nos dará y qué nos quitará esa nueva Constitución; el tiempo pronto dirá quien tiene la razón pero los que votamos No y los que votamos Sí tenemos una gran coincidencia, todos queremos un Guayaquil enorme y mejor dentro de un Ecuador enorme y mejor”, dijo Nebot.