José Rendón, estudiante del colegio Tarqui, no estaba seguro de ir a la universidad porque lo que gana su mamá laborando en un almacén no le alcanza para los estudios de él y su hermana.
Su desánimo de transformó en esperanza al conocer que la nueva Constitución contempla la gratuidad de la educación pública hasta el tercer nivel, en el artículo 356 del título séptimo: Régimen del Buen Vivir.
Este inciso también indica que el ingreso a la universidad se regulará a través de un sistema de nivelación y admisión.
En resumen, la gratuidad se vinculará a la responsabilidad académica de los estudiantes.
La Uleam
El cambio ha llevado a que la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí empiece a prepararse y desde el rectorado se ha emitido disposiciones específicas para los departamentos, facultades y escuelas, de manera que se pueda justificar los recursos que se requieren para manenter la educaciòn sin el cobro de matrículas.
Sin autogestión
Con una población de 17 mil estudiantes, se cobraba junto con la matrícula tasas de servicios de biblioteca, sala de internet, Aisec, radio Universitaria, Liga, AFU, por lo que ahora se busca como mantener estos centros de servicios.
En el 2008, la universidad local, que tiene 32 unidades académicas, recaudó más allá de 700 mil dólares sólo por matrículas.
Javier López, presidente de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, Manta, es tajante en decir que no está de acuerdo con la gratuidad, ya que según él, esto es un arma de doble filo porque muchos jóvenes quedarán al margen en el momento de la evaluación para el ingreso. Manifiesta que la universidad debe mantener su autonomía y que algunos proyectos quedarán al margen.
El rector Medardo Mora es más cauto y expresa que la gratuidad universitaria debe aclararse. Dijo que en los próximos días el Consejo Nacional de Educación Superior mantendrá una reunión con el Gobierno para definir este tema.
Italo Bello, profesor de Trabajo Social, sí está de acuerdo con esta nueva ley. Expresa que, lamentablemente, el Estado invertía en estudiantes, que en muchos casos sólo llegaban a la universidad con novelería de “conquistas”. Está de acuerdo con el sistema de selección de los jóvenes porque estudiarán los que realmente quieren hacerlo.