Cientos de fieles colmaron hoy la Catedral Metropolitana de Quito para dar el último adiós al cardenal Antonio González, quien falleció este lunes tras una larga enfermedad.
En la catedral, una de las iglesias más grandes de Ecuador, se celebró hoy la misa fúnebre presidida por el nuncio apostólico Giacomo Guido Ottonello y en la que monseñor Mario Ruiz, arzobispo de la ciudad costera de Portoviejo y amigo de González, leyó la homilía.
González fue enterrado en una cripta de la misma catedral, situada en el centro histórico de Quito.
La Presidencia informó hoy de que el jefe de Estado, Rafael Correa, consideró el fallecimiento del cardenal como una "pérdida" para la Iglesia y para su país.
"El cardenal Antonio González fue un extraordinario ser humano y (su muerte) es una pérdida para la Iglesia y el Ecuador", expresó Correa tras visitar la Catedral Metropolitana durante el velatorio.
González Zumárraga, que fue nombrado cardenal el 21 de febrero de 2001, falleció el lunes víctima de un cáncer que lo aquejaba desde hace varios años.
Nació en Pujilí, en la provincia andina de Cotopaxi, el 18 de marzo de 1925 y fue ordenado sacerdote el 29 de junio de 1951.
Estudió en el Seminario Mayor "San José" de Quito y en la Pontificia Universidad Eclesiástica de Salamanca (España), donde obtuvo el título de doctor en Derecho Canónico.
Fue consagrado obispo el 15 de junio de 1969, en marzo de 1976 fue nombrado administrador apostólico de Machala y en enero de 1978 fue nombrado obispo de esa misma diócesis, en la costa del Pacífico.
El 28 de junio de 1980 fue trasladado a Quito como arzobispo Coadjutor.
El 1 de junio de 1985 asumió el cargo de arzobispo de Quito, como sucesor del cardenal Pablo Muñoz Vega.
Fue presidente de la Conferencia Episcopal desde 1987 hasta 1992. En 1995, el Papa Juan Pablo II lo nombró cardenal primado del Ecuador, como arzobispo de la Iglesia Metropolitana de Quito.